Desprestigio / Difamación
Utilizar Internet para expresar descontento con una persona o empresa se ha convertido en una práctica cada vez más habitual. Las publicaciones en las redes sociales, las críticas en línea y los sitios para compartir vídeos garantizan que el contenido en línea pueda llegar a un público amplio, pero esto a veces tiene graves consecuencias negativas para la reputación de una persona o empresa.
No es delito que desacredites a una persona o empresa en Internet, pero puede constituir una infracción civil. Como tal, puedes ser objeto de un litigio ante un tribunal civil.
Para evitar ser demandados, los usuarios de las redes sociales deben comprender cómo define la ley el menosprecio y la difamación, junto con las posibles consecuencias legales de cada uno.
¿Qué es el menosprecio?
En términos comunes, menospreciar a alguien significa simplemente hablar negativamente de él. En sentido jurídico, el término menosprecio se refiere a difundir intencionadamente información desacreditadora sobre un negocio, organización o empresa.
Cuando haces comentarios similares sobre una persona, el término jurídico es difamación.
¿Qué es la difamación?
La difamación es una declaración que daña la reputación de una persona. La difamación escrita se denomina calumnia, y se extiende a las publicaciones en redes sociales, las reseñas en Internet e incluso los dibujos o caricaturas.
La difamación verbal se denomina calumnia. Si publicas grabaciones de vídeo o audio en las que compartes información desacreditadora sobre otra persona, puede considerarse una forma de calumnia.
Independientemente del medio, la difamación se produce cuando se difunde información desfavorable sobre una persona.
¿Qué pasa con las opiniones?
Aunque las opiniones pueden dañar potencialmente la reputación de una persona o empresa, expresar una opinión es una cuestión de libertad de expresión, un derecho protegido por la Constitución estadounidense. La diferencia radica en si tus palabras constituyen o no afirmaciones de hecho.
¿Es la difamación un delito?
La difamación es competencia del derecho civil. No hay leyes penales que prohíban la difamación. Si difamas a alguien, no has cometido un delito. En cambio, la difamación es un agravio o una violación del derecho civil.
La parte perjudicada puede demandarte presentando una demanda civil contra ti. Ante el tribunal, tendrá que presentar lo que se dijo, aportar pruebas de que la declaración es falsa y demostrar el tipo y el alcance de los daños.
¿Cómo se demuestra la difamación?
Hay cuatro requisitos clave para demostrar la difamación ante un tribunal civil.
Las palabras debían de ser:
- False
- Publicado en
- Lesivo
- Malicioso
El demandante debe aportar pruebas que demuestren que tus palabras cumplen los cuatro criterios.
1. La afirmación debe ser falsa
Debe ser posible demostrar que tu declaración es falsa ante un tribunal. Esto significa que deben aportarse pruebas que demuestren suficientemente que las palabras impugnadas no sólo son tendenciosas o inexactas, sino también que son objetivamente falsas.
2. Las Palabras Deben Publicarse
Publicada significa simplemente que compartiste la declaración con un tercero. Las palabras intercambiadas entre dos partes no pueden entrar en el ámbito de la ley de difamación, ya que se necesita un tercero para causar un daño a la reputación.
Publicado puede significar escrito o hablado. En el contexto de Internet, cualquier cosa compartida en línea cuenta como publicada.
3. Las palabras deben causar lesión
La parte perjudicada debe identificar las consecuencias negativas a las que se ha enfrentado como consecuencia de tu declaración. Es responsable de demostrar ante el tribunal la forma en que las palabras que utilizaste provocaron directamente lesiones o daños.
4. Debe haber intención maliciosa
La parte perjudicada debe demostrar que tu intención era dañar su reputación. Como mínimo, debe demostrarse que mostraste negligencia al hacer la declaración.
5. Los resultados son difíciles de predecir
Cumplir los cuatro requisitos de la difamación puede ser difícil y a veces imposible. En todos los casos, la carga de la prueba recae sobre la parte perjudicada. La prueba de los cuatro puntos anteriores debe ser aceptada por el tribunal civil antes de que pueda dictarse una sentencia por difamación.
6. Consecuencias jurídicas
Si un tribunal civil determina que hubo difamación, las consecuencias jurídicas son amplias y vienen determinadas por el tipo de resultado que busca la parte perjudicada.
La parte afectada puede querer simplemente que te retractes del material difamatorio o que lo borres de la plataforma online en la que se publicó. Sin embargo, lo más frecuente es que asumir el coste de un proceso judicial signifique que el objetivo es una indemnización económica.
7. Indemnización por difamación
Normalmente, la indemnización económica por difamación debe ser equivalente a la cuantía del daño causado. Puede que tengas que pagar por cualquier pérdida económica que se haya producido. Esto puede probarse mediante documentación financiera, como extractos bancarios o testimonios de testigos.
También se te puede condenar a indemnizar por aspectos no económicos de la difamación, como angustia mental o angustia personal. Esto es más difícil de demostrar ante un tribunal, pero puede establecerse mediante el testimonio de un terapeuta u otros testigos.
La cantidad de dinero que se te puede condenar a pagar puede variar mucho, dependiendo de las pruebas que se establezcan en el juicio.
La difamación puede salir cara
Hacer declaraciones despectivas o difamatorias en Internet sobre una persona puede hacerse con el clic de un botón y sin pensárselo dos veces. Sin embargo, las consecuencias legales son difíciles de predecir. Teniendo esto en cuenta, es importante ser consciente de tus acciones cuando publicas tus opiniones en Internet.
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